martes, 24 de diciembre de 2013

¡FELIZ DIVINIDAD!!!!


Escribo el título y le pregunto: “¿Por dónde quieres que comience a narrar nuestra historia de amor?  Una lágrima se desliza suave… me recuerda todas las otras que compartimos juntos… La paz de mi ser es nuestra unidad y la certeza de que me llevas de la mano me recuerda tu amor…
Divino Amor…

¿Por dónde empieza nuestra historia?  La respuesta es silencio porque no hay principio ni final; la eternidad no se mide así.  No empezamos nunca y jamás habrá final.  Sin embargo, quiero escribir de nuestros momentos.  Contémosle a todos de las veces en que te vuelves arcoíris para mí o me cantas una canción en mi balcón con la voz de una reinita...  Permíteme compartir las veces que me susurras ideas y consuelo al oído.  Dame la oportunidad de decirles que tú y yo co creamos universos, grandes y pequeños y que cuando tengo mucho miedo, siempre llegas y me abrazas y me recuerdas, con un “sana curita” de luz, que todo, todo, está perfectamente bien. 
Quiero contarles de cuando te luces y me regalas espectaculares sincronías, visiones y milagros; de cuando respondes mis oraciones al momento y me “dices” con una risita medio burlona:  “Estás en el Vortex…”.  Déjame comentar de las veces que me hablas con la voz de los que me aman;  de cómo me abrazas con los brazos de gente extraña a la que ayudo a sanar y de cómo luego me ponen tu amor en las manos como los reyes pusieron oro, mirra e incienso en los pies del niño…
Permíteme el privilegio de confesar que eres la musa de mis más bellos poemas y el color azul de los ojos de mi amado que se confunden con ese océano en el que tú y yo por siempre hemos sido UNO.  Quiero que todos sepan que te amo tanto que no temo jamás decir que yo soy tú y tú eres yo, aún cuando los que temen me apedreen con sus miradas.  Ya muchas veces he muerto por ti y sé que felizmente moriré mil veces más hasta que al fin, entienda por completo eso que se llama AMOR y entonces nuestra eternidad tendrá un solo nombre:  DIANIDIOS.
Gracias por nuestro romance eterno…  Dame el privilegio de seguir siendo tú para quien lo necesite, agradezco me lo permitas.  Déjame contarles, por favor, para que la nuestra sea la más bella historia de amor:  mía y de todos, y que el AMOR se convierta en nuestra única y más feliz verdad…  ¡FELIZ, FELIZ, FELIZ DIVINIDAD!!!!!

lunes, 18 de noviembre de 2013

CUANDO LAS FAMILIAS AMAN "RARO"


Recientemente tuve la oportunidad extraordinaria de escuchar a una reconocida Coach de Vida y escritora compartir sabiduría en una divina charla sobre cómo evitar el sufrimiento.   Aprendí sobre lo que son las aversiones y las ignorancias, que según la filosofía Budista, son causantes de gran parte del sufrimiento de los seres humanos.   La Coach confesó públicamente que podría casi con toda certeza asegurar que ninguno de sus hermanos ha leído alguno de sus libros.   Acto seguido compartía, que según ella, la gran mayoría de las familias en Puerto Rico podrían ser catalogadas como “disfuncionales”.   Inevitablemente, la invitación a mirar a los míos llegó a la puerta….

Sin embargo el bienestar no se manifestó hasta que escuché a una reconocida escritora y catedrática de nuestro país confesar públicamente, que es hija de un pastor de una denominación particular y que aún con lo reconocida y galardonada que ha sido su fructífera carrera como escritora, su padre se refiere a ella como “la hija del diablo”.    Esto me llegó al alma.  Ciertamente, aunque lo compartía con toda la naturalidad del mundo, y porque lo dijo en público me aventuro a compartirlo con ustedes, yo podía sentir su dolor.  Ningún hijo viene al mundo para ser rechazado, ignorado o maltratado.  ¡Ninguno!  Sin importar la edad que tenga, todos los hijos e hijas del mundo vienen para ser amados, protegidos, apreciados y reconocidos por sus logros.  

Confieso que el escuchar estas dos confidencias me conmovió.  Hay que ser muy valiente en esta vida para admitir que vivimos situaciones como estas, pero de estas confesiones, aprendemos todos.  Al momento, pude ver mis propias situaciones de reto familiar, y como es mi costumbre, mirarme hacia adentro para aceptar la responsabilidad de la realidad que estoy manifestando afuera.  Al reflexionar, primero reconozco que mi familia me ofrece un magnífico espacio de crecimiento espiritual, y segundo, logré entender, que al ver lo que otros han vivido, mi familia, que en ocasiones he catalogado como “LA MAS DISFUNCIONAL DE TODAS”, realmente es una bendición.  Por supuesto, los míos no leen mis reflexiones, sin embargo, me han apoyado en mis talleres. Para mi, eso vale mucho.  Reconozco que he sido avalada por padres, que aunque en ocasiones no han entendido mis pasiones e inquietudes, han hecho lo mejor que han podido para apoyarme.  Sus sabotajes a mis sueños no son falta de amor hacia mí; es la proyección de sus propios miedos en su deseo profundo de que mi vida sea infinitamente mejor que la que ellos vivieron.   Escojo en mi libertad, no tomar nada personal y ver nuestros procesos de vida como procesos del alma.

La pregunta entonces sería: ¿Y cómo manejamos a una familia que ama “raro”?  Lo primero es movernos a la gratitud reconociendo y agradeciendo las cosas que sí hacen bien.   Por ejemplo, un progenitor con una condición de alcoholismo que está en la casa, al menos está presente, versus el progenitor que abandonó a los suyos.  El ejercicio de la gratitud no cura necesariamente el alcoholismo, sin embargo, redirige la energía lejos del juicio y el miedo hacia el bienestar.   Aclaro que no avalo mantener situaciones destructivas en nuestras familias.  Sin embargo, mientras más nos quejamos, criticamos y atacamos, más perpetuamos la situación.  El ejercicio del reconocimiento desde la gratitud es precisamente para no seguir siendo parte de lo que no funciona.  Cuando apreciamos, podemos quizás reconocer que los ejemplos negativos, si no se imitan, nos llevan a ser mejores seres humanos.  Este reenmarque positivo contribuye al bienestar.  Por otro lado, si la disfunción del hogar es tan extrema que provoca serios daños físicos, mentales, emocionales y/o espirituales es importante buscar ayuda profesional.  Hay que tener la valentía que tuvieron estas dos mujeres que ví exponiendo su situación familiar y, luego de reconocer, pedir ayuda. 

¿Cómo sabemos si nuestra familia es funcional o no?  Un buen comienzo es observar cómo nos sentimos cuando estamos junto a ellos.   ¿Sentimos paz, alegría, tranquilidad?  Entonces esto es un buen indicador.  Si se acercan las fiestas de Navidad y el solo pensamiento de tener que estar cerca de los suyos te causa ansiedad, tristeza o enojo, entonces hay que comenzar a tomar acción.  Otra forma de reconocimiento es ver la vida que nos hemos creado.  El entorno familiar ofreció el primer modelo de cómo crear una vida para sí.  Si tu vida rebosa en salud, relaciones amorosas, amistades, libertad financiera, reconocimiento de logros y disfrute en general, eso es un gran indicador de que tu familia ofreció un modelaje adecuado.  Si por el contrario, sientes que aún cuando luchas grandemente por manifestar prosperidad, abundancia, salud y bienestar en general, estas parecen evadirte, entonces, además de observar las creencias personales, es recomendable buscar adentro un proceso de sabotaje subconsciente.  ¿Alguna vez escuchaste en tu casa cosas tales como: “Tu no sirves para nada” , “Tu eres malo/a”, “Ay, mira cállate la boca.  A nadie le interesa tu opinión”?   Si  premisas como estas aún no han sido reconocidas o sanadas, las mismas continuarán saboteando tu vida feliz desde el espacio del subconsciente. 

La invitación es a que en esta Navidad te regales amor propio.  Evalúa, reconoce y acepta, si es que te sientes identificado/a con algo en esta reflexión.  Perdona a tus padres, hermanos/as, hijos/as y parejas.  Hacen lo mejor que pueden.  Recuerda que PERDÓN y RECONCILIACIÓN son cosas diferentes.  Para reconciliar es necesario negociar nuevos acuerdos.  Finalmente, deja ir a quien no esté dispuesto a tratarte con el amor y respeto que te mereces.  Cuando estas personas reflexionen y reconozcan que deben cambiar para tenerte en sus vidas la transformación será inevitable y volverán al feliz encuentro.  Como bien dice el libro; el amor nunca deja de ser.  Lo que no sea amor… serenamente, déjalo libre.  

domingo, 10 de noviembre de 2013

ENTRE BUDAS Y MANDALAS


Ciertamente, cada día me convenzo aún más de que los seres humanos creamos nuestras vidas a través de la actividad de nuestro pensamiento con la extraordinaria contribución de la Ley de Atracción.  Hace unos cuantos años atrás tuve la oportunidad de ver a los Monjes del Tibet confeccionando un Mandala en el Centro de Bellas Artes.   Los monjes habían llegado a nuestras costas gracias a la maravillosa iniciativa de nuestro artista y pacifista nacional, Danny Rivera. 
 

Recuerdo que me fascinaron las formas, los colores y la extraordinaria dedicación y paciencia que los monjes mostraban durante la  confección de la pieza.  Me senté como una chiquilla a mirarlos y tal vez los fijé en mi mente de forma tal que el Mandala pasó a formar parte de mí.  Esta pieza, que tiene varios significados a nivel simbólico, nos presenta entre ellos un mapa para apoyarnos en el camino hacia nuestra iluminación personal.   Aparenta ser que entré en el camino de forma tal, que más adelante plasmé este significado en mi propio Mandala, la Galería de los Gigantes, a través de las manos del artista y amigo Antonio González-Walker.  En su pieza comisionada para el museo, helixSER, Antonio incorpora Mandalas a la pieza.  Hoy comprendo que cada uno de esos Gigantes que son reconocidos por su contribución a nuestro país, era un ser iluminado….   
 

Durante este magnífico fin de semana en el que fungí como conferenciante, intérprete de los monjes del Tibet y “abrazadora” oficial de infinidad de gente bella que vinieron a traer su paz y a recibir la nuestra, descubrí algo magistral:  el Mandala es el camino del Amor.  El Mandala es el camino del amor que puede reconocer la belleza de otras culturas.  El Mandala tiene en sí mismo los colores de la diversidad que hace espectacular el mundo en el que vivimos.  El Mandala está perfectamente interconectado como estamos todos interconectados cuando reconocemos que, al igual que la arena compone esta pieza, todos somos parte de una misma esencia.  

 
En el Mandala está el camino del perdón y la reconciliación.  Descubrí que hay mucha gente que está sintiendo dolor y que hay muchos más dispuestos a compartir su bella energía de sanación con los que duelen.   Descubrí que es posible abrir espacios de comunion dónde la gente pasa un día entero feliz, sonriendo, compartiendo, aprendiendo y celebrando la vida, aunque no se conozcan...   Descubrí que tengo más Amor en mi corazón y en mi vida de lo que imaginaba.  Yo Soy un Mandala.   No hay separación alguna entre eso que es amor, compasión y belleza en mi ser.  Gracias Danny Rivera, por haberme escogido para tan magistral y sagrada encomienda. 

El honor y el amor son indescriptibles….Gracias Buda…Gracias Dios….


sábado, 2 de noviembre de 2013

LA VALENTÍA DE ATREVERSE A SER FELIZ


Todos los procesos de transformación por los que atravesamos son el camino del alma.  En nuestro andar, vamos aunando la valentía necesaria para enfrentarlos, provocarlos o ignorarlos, de modo que sigan regresando una y otra vez hasta que al fin nos dejamos ir.  Soltamos los controles, las resistencias, miramos el miedo a la cara y nos lanzamos.  El alma nos guía en el camino de los cambios.  Una voz sutil en nuestro pecho nos invita a la confianza y de pronto: ¡Eureka!  Nos nacen alas como mariposas y remontamos un nuevo vuelo. 

Cuando comenzamos por la aceptación de que todo en la vida es cambio, estos procesos evolutivos comienzan a suavizarse.  Es aquí cuando nos aventuramos a un sabor nuevo de mantecado, a unas vacaciones en un lugar jamás visitado, o si la valentía se vuelve aún más retante, nos atrevemos a un divorcio, a una cirugía o a una renuncia, entre muchas otras posibilidades.  Lo maravilloso de atreverse a provocar nuestros cambios, es que nos demostramos a nosotros mismos que ya vivimos en la certeza de que tras el cambio viene algo mejor.  Es inevitable; es ley.  Si lo crees, lo creas.  Por lo tanto, desde la perspectiva del poder, los cambios son una herramienta poderosa de aceleración de bienestar si son creados por nosotros mismos.  El permanecer atados a situaciones o personas que no nos hacen felices solo terminará en tristeza, agonía y enfermedad, lo que inevitablemente nos obligará a un cambio.   

La Ley Universal del Ritmo establece que todo es cíclico.  Por lo tanto, todo lo que por vibración siempre está en continuo movimiento, en otras palabras el universo completo, está obligado por su naturaleza a cambiar constantemente.  Esto aplica a las estaciones del año, los ciclos reproductivos, las mareas, los seres humanos, en fin, el continuo movimiento rítmico de todo lo que existe provoca cambios.  A veces nos hace feliz creer la fantasía de que todo se mantenga estatico porque sostenemos pensamientos pesimistas.  Sin embargo, si siempre apostamos a que lo mejor está en camino, nuestro poder de pensamiento así lo manifestará y abrazaremos cada cambio con gratitud.

La invitación de hoy es a que observes que áreas de tu vida te están pidiendo una transformación.  Observa tus finanzas, tu salud, tus relaciones, la decoración de tu hogar, tus creencias, en fin, míralo todo y comienza a definir qué cosas te hacen feliz y qué cosas no apoyan tu crecimiento y  bienestar.  Haz una lista.  Crea una columna de gratitud con lo que tienes ahora y en otra afirma lo que deseas manifestar.  Añade detalles de cómo ves la transición hacia eso mejor que te mereces y toma pasos en esa dirección. 

Provocar cambios en vez de esperarlos, porque siempre van a llegar, es una acción que requiere gran valentía.  Sin embargo, mi experiencia ha sido que cada vez que voy a mi interior, escucho mi guía y pido valentía para moverme en la dirección de mis sueños, cosas maravillosas comienzan a ocurrir como por magia.  Esto es así, porque el Amor que nos creó nos quiere ver felices y en bienestar siempre.  Suelta los miedos que sabotean el plan Divino y déjate ir en la corriente que fluye hacia una vida perfecta.  La vida que mereces tener. 

 

domingo, 13 de octubre de 2013

... Y EN EL PRINCIPIO FUE EL SEXO


“Y condujo Isaac a Rebecca a la tienda de Sara, su madre;

y tomó a Rebecca, la cual pasó a ser su mujer; y la amó”.
Génesis 24:67

Tanto el cristianismo como el judaísmo comparten un fundamento común: las enseñanzas del Antiguo Testamento.  Aun cuando ambas filosofías pudiesen interpretar las enseñanzas en forma particular, los seres humanos tenemos la libertad de escudriñar aquello que nos une y celebrar nuestras similitudes.   
 
En nuestra eterna búsqueda por entender quiénes somos y por qué nos comportamos como lo hacemos, el ser humano ha hecho investigaciones interminables.  Se ha escrito mucho sobre todo, sin embargo, al final del día, la verdad está solo escrita en tu corazón y el camino a seguir lo dicta nuestra intuición. 

En preparación al taller de almas gemelas JUNTO AL ALMA DE TU ALMA, una amiga muy querida me compartió un libro sobre este tema y las enseñanzas de la Kabbalah.  Ahí me topé con el versículo de inspiración: 

“Y condujo Isaac a Rebecca a la tienda de Sara, su madre;
y tomó a Rebecca, la cual pasó a ser su mujer; y la amó”. Génesis 24:67

Se acababan de conocer; Rebecca fue prometida a Isaac y ella aceptó el arreglo.  Como nos ha pasado a muchos de nosotros, la atracción física fue el punto primero de atracción.  ¿Qué nos pasó?  ¿Cuándo decidimos ponernos el cinturón de castidad y alternar el orden establecido para que la conexión física se diera luego de “amarnos”? ¿Cuándo exactamente se comienzan a amar las personas? ¿Cómo sabemos qué está ocurriendo?  ¡Cuántas interrogantes y cuánta frustración vivida a través de nuestra vida por querer complacer los paradigmas de todo el mundo! 

Yo imagino que para Isaac, tomar a Rebecca era un asunto serio, no estaba solo pasando el rato.  Imagino que para Rebecca, lograr el amor de su pareja era un reto y a la vez, un privilegio.  Imagino que para llegar a amar a alguien más, debemos amarnos primero.  Ese amor propio depende de un elemento primordial: tener la valentía de honrar lo que sentimos y pensamos. 

En un taller reciente sobre apoderamiento, presenté a los participantes con un reto de valentía, basado  simplemente en compartir algún deseo que siempre hayan tenido, pero que nunca se habían atrevido a exponer.  El silencio colectivo me paralizó; sentí, literalmente, sus miedos corriendo por mi espina dorsal.  Somos esclavos de nuestros temores, del qué dirán y hasta del qué no dirán.  Somos cómplices de una cultura silente de castigo: si honras tu verdad, corre peligro tu vida.  Quedé paralizada, al igual que ellos, ante su costumbre de sabotear su grandeza, por temor a ser juzgados por simplemente vivir su verdad.

¿Cuántas veces no hemos querido dejarnos ir y liberar plenamente nuestras emociones, pensamientos y sentimientos?  ¿Qué nos detiene?  ¿Por qué no escoger a la persona a la que deseo, tomarla y luego aprender a amarla en vez de buscar todas las formas de soltarla?  Confieso que no tengo la respuesta.  Sin embargo, sospecho que tiene que ver con la decisión de tomarnos a nosotros mismos como el objeto del deseo y el amor primero, para entonces confiar en que aprenderemos a amar a todos los que estén frente a nosotros.  El punto de la historia de Isaac y Rebecca no es si hicieron el amor antes o después de las ceremonias, o los acuerdos o las negociaciones.  El punto es que acordaron aprender a amarse con el tiempo y que su intención unificada creó toda una generación que desembocó en el nacimiento de Jesús; el amor personificado.  A eso es a lo que yo llamo poder.

Ciertamente las almas gemelas se reconocen de vista.  Se reafirman con la química perfecta que la experiencia sexual genera y se unifican en el amor, solo cuando se toma la decisión de confiar en que el universo va a traer a ti lo que es como tú y en gratitud, confiamos en que el amor siempre hace su parte.  Si la atracción y la química no están, pues aún hay otras maneras de amarnos, sin embargo, la valentía de decir honestamente lo que se siente es vital. 

En el amor de la relación gemela,  ambos honran, no solo el cuerpo de su pareja, sino también su mente y su espíritu.  La unificación es total y la felicidad es inevitable.  Sigue tu intuición y permite que el amor que buscas y te busca, finalmente, llegue a tu tienda… Inevitablemente la historia tendrá un final feliz.    

 

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Repelente para meteoritos y otras IMPOSIBLES calamidades


En días recientes tuve la oportunidad de escuchar la siguiente aseveración: “Le tengo miedo a los aviones”.  Acto seguido le pregunté a la joven: “¿Estás segura de que a lo que le tienes miedo es al avión?”  Se quedó pensativa por unos segundos y con un dejo de iluminación acertó: “¡No! A lo que le temo es a la muerte”.  Como coach, es mi responsabilidad clarificar para que las personas logren un apoderamiento genuino.  El temor u obstáculo debe ser debidamente identificado para que  logremos superarlo.  La validación a tal acto de valentía fue la siguiente: “Bienvenida al club; ahi estamos casi todos”. 

He recibido información de varias personas, y a través de las redes sociales, sobre una posible (a la que prefiero describir como imposible y cancelada) catástrofe, para la cual, aseguran algunos, se preparan los gobiernos.  Se comenta sobre un posible meteoro y sus efectos.  Escuché, además, sobre la posibilidad de un gran terremoto, el cual también descarto.  ¡Qué necesidad tan innecesaria de propagar la cultura del miedo, la cual es, precisamente, nuestra causa primordial de pérdida de poder!

Sin duda, la prudencia de prepararnos para cualquier eventualidad catastrófica es beneficiosa, sin embargo, ¿Cuál es la preparación real que debemos llevar a cabo para proteger al planeta?  Pues en mi calidad de coach de apoderamiento, puedo sugerir varias alternativas:

Ø  Si el poder de nuestro pensamiento crea nuestra realidad, según la Ley de Atracción, pues comencemos por dejar de pensar en lo que no queremos ver manifestado.  Visualicemos al planeta protegido; fluyendo en perfecto orden con todos los demás.  Agradezca y cuide su planeta.    Envíe ondas de armonía al Universo y sosténgalas con su pensamiento y ejemplo de vida.  Viva en paz;  no choque con nadie…

 

Ø  Si usted cree firmemente que a los seres humanos se nos dio la potestad sobre todo lo creado, entonces, desvíe cualquier cosa que no sea amor, tanto fuera del planeta, como fuera de su vida.  Pídale al planeta Tierra que haga sus cambios suavemente, en paz y con orden.

 

Ø  Ame.  Perdone.  Practique la compasión y el buen trato.  Todas las lecciones de amor y tolerancia que generamos como especie nos llegan porque necesitamos saludar más a los vecinos, abrir puertas para extraños, pedir perdón a los que amamos, reanudar votos y lazos rotos, en fin, amar más.  Las situaciones de reto afloran nuestra capacidad natural de amar y ayudar, así que si lo hacemos sin el incentivo desagradable de una catástrofe, vivimos vidas más felices.

 

Ø  Finalmente, no hay muerte.  Solo la transformación de nuestros cuerpos físicos de vuelta a su estado original puro de energía.  Si la idea de la muerte le aterra al punto que le hace perder su paz, busque ayuda.  Entienda de donde viene el temor y encuentre el pensamiento feliz que le permita asimilar la muerte como un cambio más como muchos otros que ya ha vivido y superado a través de su experiencia humana. 

Creamos las vidas que tenemos a través de la acción de nuestro pensamiento; tanto colectiva como individualmente.  La invitación es a la prudencia, a pensar en la paz.  Invitamos a evitar contagiar a otros con pánicos basados en especulaciones, que si es cierto que podrían tener una sólida base científica, la verdad es que la desconocemos puesto que no existe ninguna declaración oficial.  Si los mayas anunciaron un “final” y no ocurrió, dejemos de seguir afirmando lo que no queremos.  ¿Cuántas veces más necesitamos que se nos enseñe la lección?  Sé amor, comparte amor y arregla todo lo que no funciona en todas tus relaciones.  Así es que se protege a un planeta; viviendo en el amor.

domingo, 8 de septiembre de 2013

¿A QUIÉN LE HAS REGALADO TU PODER?


Cuando mi hija Melina Alegría nació, en la sala de parto le pusieron un pacificador, mejor conocido como un bobo.  A penas tomaba su primera bocanada de aire y ya había alguien dispuesto a taparle la boca.  Nada de boba tenía Melina, así que escupió el bobo.  Trataron nuevamente y sin chistar lo volvió a escupir.  Ciertamente, las personas que trabajaban en ese hospital desconocían el hecho de que Melina sería actriz, oradora y que había nacido para manifestar su ser a través de su voz.   En nuestras vidas, en muchas ocasiones, muchos tratan de taparnos la boca, controlarnos o simplemente denigrarnos como un mecanismo de defensa.  Cuando reconocemos que hemos abdicado nuestro poder ante las manipulaciones o los controles de los demás, ¿qué podemos hacer? 

Lo primero es reconocer la emoción que te deja saber que estás en una relación o situación en la cual tu poder está siendo comprometido.  La emoción que identifica esta situación ha estado contigo desde que naciste, sin embargo, quizás, no la has sabido identificar.  La emoción de la que hablamos es el miedo.  Cuando sentimos temor, no estamos siendo débiles, estamos siendo alertados hacia una situación que nos presenta una amenaza.  El miedo es la alarma que nos dice que debemos preparar los sentidos para tomar acción.  La debilidad consiste en abdicar nuestro poder y no hacer nada al respecto, porque en ocasiones, preferimos que nos maltraten a que nos juzguen, porque si nos apoderamos ¿qué van a pensar de mí?   Aceptamos relaciones menos que deseables con tal de no estar solos, cuando en realidad, estar en compañía de quien no te ama y te valora es la peor soledad.  Al comenzar a tomar pasos hacia el poder, nos sentimos seguros, aptos, adecuados y eso precisamente, es lo que atraerá más bienestar hacia ti.  Las personas que estén vibrando con tu nueva forma de ser y de pensar vendrán a reemplazar a aquellos que no deseen establecer relaciones saludables y por ende, terminen saliendo de tu vida. 

Cuando hemos estado por tanto tiempo en el camino de la opresión y la víctima, el tomar las riendas de nuestras vidas puede parecer una tarea ardua, pero en realidad no lo es.  Ciertamente, puede ser tan fácil como escupir un bobo y esto es así  porque en el momento en que te levantas ante tu opresor/a  y le dices: “Un momento, hasta aquí llegamos”, estableciendo límites saludables, las personas maltratantes se mueven a buscar una nueva víctima porque no lo pueden manejar.  Quien haya estado nutriéndose de tu poder, al tú retomarlo, queda con la necesidad de alimentarse del poder de otros.  Cuando las personas que pretenden controlarnos son parte de nuestro entorno familiar, lo correcto es presentar la opción de una conversación honesta de corazón a corazón donde las personas hablen de sus sentimientos y no de sus pensamientos.  En los pensamientos se encuentra el diálogo del ego; en los sentimientos se encuentran los argumentos del amor y el amor siempre gana.

La invitación de hoy es al poder.  Debemos crear límites claros de respeto en todas nuestras interacciones y esto siempre debe hacerse desde la paz.  Es importante retomar el concepto del HONOR y crear lazos honorables con aquellos que amamos y sobre todo, es vital identificar las instituciones y/o relaciones en tu vida a las que temes confrontar.  Paso a paso, tomando acción y cambiando actitudes del miedo hacia el amor, tu círculo se convertirá en uno de puro gozo y alegría y las personas que te despojaban de tu poder serán cosa del pasado.