viernes, 30 de octubre de 2015

EN EL ESPIRAL DEL HÉROE: Los tres años del Vortex


El Monomito o viaje del héroe, según John Campbell en su libro El héroe de las mil caras, es el mapa que marca el paso de aquéllos que se han atrevido a dejar el mundo ordinario para entrar en el camino del mundo especial. Desde el comienzo de la historia de la humanidad, la trayectoria del héroe ha sido marcada por la valentía y su igual de potente contraparte: el miedo. Lo que nos ha ocurrido ahora, es que el mundo ordinario quedó atrás luego de que los Mayas marcaron en su calendario el final de la Era de Piscis y le dieron el paso a Acuario, abriendo así las puertas hacia una nueva etapa en la evolución de los seres humanos: la ascensión.  El 21 de diciembre de 2012 comenzamos a tocar el cielo. Terminó el mundo ordinario como lo conocíamos y se abrieron las puertas del mundo especial. Muchos héroes ya se habían iniciado en el camino sirviendo así como guías y mentores; otros apenas comenzábamos a entender el llamado. Lo que muchos hemos comprendido a este punto del trayecto es que la resistencia es fútil; ya no hay vuelta atrás. Nos toca a todos emprender el viaje espiritual del héroe.

Aplicando el Monomito a mi trayectoria espiritual, puedo decir que, aun cuando ya he avanzado bastante en el camino, aún hay mucho por recorrer. En mi viaje en espiral en el Vortex, el espacio que ensambla las relaciones de cooperación mediante la acción de la Ley de Atracción, he recibido mi llamado varias veces. Por supuesto, en muchas ocasiones me dije: “Eso no es conmigo”. Sin embargo, había ya una fuerza moviéndome fuera de mi zona de comodidad y el encuentro con el mentor siempre ha sido parte del camino. Mi mentor es Benito Massó y desde que me rescató de mi más profunda depresión a finales de los años ’90, su luz ha sido una constante hasta llegar al momento de juntos trabajar en mi primer libro TOCANDO CIELO. Luego de encontrar al mentor, ya casi estamos listos para cruzar el umbral del “mundo ordinario”, que en mi caso era mi renuncia como Directora de Cultura para lanzarme al espacio desconocido del Coaching. Los guardianes siempre fueron ángeles, arcángeles y por supuesto, los guías. El tener una intuición desarrollada, capaz de conectar con mis guías espirituales, me asegura que jamás me siento sola o desamparada en camino al “mundo especial” al que el héroe debe entrar. Ya a este punto, hemos aceptado la encomienda.

Por supuesto han llegado muchos aliados; todos almas afines, gemelas, clientes, colaboradores, lectores, en fin, seres en alta vibración alineados con el Vórtice. Seres de luz que han creído en la veracidad de esta encomienda y porque es necesario hacer balance, también han llegado algunos “enemigos” y pruebas. En mi caso tengo un solo enemigo real: “la oscuridad”. Esa, que lamentablemente, tiene a su disposición como aliados a tantas almas débiles dispuestas a sabotear, atacar o desestimar la validez del trabajo de la luz. Con ellos practico las destrezas del camino y de vez en cuando, el Universo me regala el privilegio sagrado de ver una que otra alma oscura volcarse ante mis ojos hacia la luz…

Sin embargo, la más profunda caverna del héroe es la que habita en su ser. Este es el espacio oscuro donde se debaten pasado y presente, sus pensamientos y emociones, sus miedos e inseguridades. Es allí que las batallas más fieras deben llevarse a cabo para que la muerte y resurrección sean genuinas, aun cuando estemos hablando de una jornada simbólica. Todos morimos y resucitamos en varias ocasiones durante la vida. En algunos momentos, la muerte es por una pérdida o cambio externo, o a veces, es el bello proceso de morir a una vida en oscuridad para renacernos en la Luz. Cualquiera que sea el proceso, la muerte simbólica es segura y lo que determina si somos héroes o no, es precisamente nuestra capacidad de levantarnos de ella. En mi caso, el sueño premonitorio del primer capítulo de mi libro TOCANDO CIELO me mostró mi muerte. Cuando me entregué a ella, comenzó el ascenso inevitable hacia la luz.

… y así es el camino, luego de tocar fondo, si nuestra alma así lo desea, nos llega el momento de tocar cielo. Es aquí donde el héroe le da la estocada final a sus miedos porque el regalo del héroe es recibir el elixir del conocimiento, y junto con esto se levanta a una nueva visión de vida. La nueva vida ya jamás podrá ser igual y en mi camino heróico, el “elixir del conocimiento” me fue revelado al momento de escribir TOCANDO CIELO. Como raza humana, hemos superado la necesidad de humanizar a Dios y bajarlo de su cielo a nuestra Tierra. Ahora, nos “Divinizamos” y comenzamos nuestra ascensión al cielo. De esto se trata la 5ta dimensión, la Era de Acuario, la nueva consciencia: EL CIELO ES LA NUEVA TIERRA DEL HÉROE.

El arquetipo del héroe está comenzando a tomar un giro hacia lo Universal. Lo vemos en las miles de personas alrededor del Mundo que forman parte de una emigración/viaje masivo en busca de un nuevo sentido para sus vidas. Más importante aún, el héroe se despierta de su largo sueño. El llamado a evolucionar hacia nuevos estados de consciencia es inevitable. Hoy celebro tres años de mi viaje lleno de talleres, conferencias, Café con Poder, Reflexiones desde el Vórtice, programas de radio, vidas empoderadas, almas gemelas, la publicación de mi primer libro y una nueva encomienda como sanadora. En fin, el Vortex en plena expansión. Mi cielo apenas comienza a desplegar sus puertas ante mí. Gracias a todos los que han formado parte del camino; si el héroe no tiene gente por quienes luchar, no es nadie. Mi deseo es que el héroe y la heroína en cada uno de nosotros se lance con valentía hacia su viaje, inspire a otros en el camino y provoquen así un nuevo Olimpo de Diosas y Dioses empoderados que cree nuestro nuevo Cielo en la Tierra. ¡Y seguimos en divina y poderosa expansión!!! ¡GRACIAS DIVINO CIELO!!! ¡GRACIAS A TODOS!!!!!







lunes, 12 de octubre de 2015

UN VIDENTE ME SACÓ DEL CLÓSET

“Vosotros sois la luz del mundo…
Así alumbre vuestra luz delante de los hombres,
para que vean vuestras buenas obras.”
Jesús, el Cristo (Mt. 5:14-16)

Al fondo suena un tango de Piazzolla…Oblivion.  Según el diccionario Oxford, Oblivion vocablo del idioma inglés, se refiere al estado en el cual no se está consciente de lo que está ocurriendo… Algo así como el estado de muchas personas ante los cambios que están ocurriendo en el planeta… Oblivion… es un estado de desconexión. Si me desconecto, no siento nada… Oblivion… Se siente un poco como flotar entre las notas de Piazzolla, cuando realmente lo que el alma anhela es SER… Ser Piazzolla, ser su tango, ser el acordeón que lo interpreta, ser la melodía que retumba entre los silencios de las notas y se eterniza en el éter… SER … Nuestra alma, en estado de desconexión anda buscando su espacio. De repente, como mismo aparece el tango de Piazzolla, aparece René Mey en Puerto Rico para mostrarnos un camino al encuentro con aquello que sabemos que es… pero que no recordamos muy bien cómo llegar. Un camino hacia la sanación de la cual todos somos capaces… Consciencia.

Entrar en el mundo de René Mey es un salto cuántico en dirección hacia la consciencia. René Mey, vidente y sanador francés radicado en México, me sacó del clóset de mi inconsciencia, aun cuando yo juraba que estaba ya tan consciente de todo. Nunca había escuchado sobre su trabajo de sanación hasta una semana antes de conocerlo, cuando fui a capacitarme en su terapia de Regeneración Celular gracias a la generosidad de su instructora mexicana, Anilú Fiz. Con una bondad hermosa en su mirada y corazón, Anilú nos brindó gratuitamente su conocimiento y nos capacitó para que todos pudiésemos ser sanadores. Ese día, una veintena de personas dijeron sí a su sanador interior y salieron del clóset junto conmigo. Para sanarse y sanar a otros hace falta gran valentía y compromiso. Estas personas, allí presentes con entrega y amor, brindaron su corazón para que, junto con sus manos, un colectivo de sanadores boricuas comenzáramos lo que ahora se conoce como René Mey Voluntarios Puerto Rico. 

Ciertamente, lo primero que me llamó la atención era que Mey no cobraba nunca por sus sanaciones. Seguidora fiel de uno de los más grandes sanadores del planeta, Jesús, el Cristo, inmediatamente identifiqué en este gesto el concepto “imagen y semejanza”. “Este hombre trabaja igual que mi Maestro ancestral” pensé para mí.  “¡Maravilloso, tal vez, podría convertirse en mi maestro actual!” Sin embargo, no falta en nuestra historia alguna energía “Tomasiana” que nos haga dudar, porque aún nos queda demasiado de los viejos paradigmas en los cuales el interés es la regla y nada se entrega a cambio de nada. Ya he visto demasiados en el camino de la Luz que han convertido la encomienda en un negocio. Y aclaro: todos tenemos que comer. Los trabajadores de la Luz comen y tienen derecho a un buen hogar y a vivir en bienestar, e incluso en abundancia. Lo que a mi entender los distingue de los “falsos mercaderes” es que estos seres siempre están dispuestos a dar de su Ser sin pedir nada a cambio. Se les sirve a las personas así puedan pagarlo o no. Jamás se niega un servicio o bien por falta de dinero y esto es posible porque están en la nómina del Universo y confían plenamente en las Leyes que dicen que el Bien que hagas te será devuelto. Al vivir dentro de los parámetros y en consciencia de la Ley, lo que dan gratuitamente siempre les regresa en bendiciones por alguna parte.

Consciencia… Así como el Cristo dio su vida por los seres humanos en muestra de amor y entrega total, Mey ha dado su vida a la humanidad, estableciendo centros de voluntarios en más de ochenta países y abriendo más de cien clínicas humanitarias en México en donde se ofrecen sus terapias. Más importante aún, René Mey va sanando a todas las personas a su paso gratuitamente y ha creado un sistema de Regeneración Celular para sanación que también comparte con el mundo sin costo para quienes lo reciben. En Puerto Rico, unas quinientas personas (500) se dieron cita para conocerlo en solo un fin de semana. Muchos venían en busca de algo de esperanza, sanación y todos llegaron por fe, porque a René Mey muy pocas personas lo conocían en mi país. Sin embargo, en mi caso, como he aprendido a vivir en armonía con las Leyes Universales, aún con mis dudas, creí en su bondad y me abrí a recibir lo que él venía a regalarnos porque si llega a mi experiencia por Ley de Atracción, es porque en ello hay algo importante para mí. Su energía, muy parecida a la energía de Jesús, me ayudó también a entender a los que, aun teniendo necesidades de sanación, escogen no creer. Sucede que hay personas que necesitan sus condiciones de salud adversas para manipular y controlar sus familiares o simplemente, poder mantenerse en el papel de la víctima. Por otro lado existen otros que prefieren morir de lo que sea, antes que abrirse a nuevas formas de pensar. Son estas las personas que como no les importa morirse no se inmutan tampoco a la hora de ver morir a otros y gracias a gente como ellos, es posible crucificar a un hombre tan gentil como Jesús. Mey es un genuino sanador y sigue vivo a su edad; eso es buena señal de que como raza estamos evolucionando, aun cuando su historia también tiene un episodio muy oscuro.

En preparación para conocerlo leí su biografía, escrita por su esposa Juliette Laure, René Mey y debo confesar que aún antes de verlo sabía que este hombre era auténtico porque ya me había sanado aún sin conocerme. En su biografía narra sus experiencias como vidente; desde niño poseía una conexión muy especial con el mundo de la energía. Sin embargo, su encarcelamiento en Francia fue lo que tocó la fibra más cercana al corazón. Debido a una persecución injusta, Mey vivió años en la cárcel por cargos creados fraudulentamente en su contra. Me recordó a Jesús, Mandela, Luther King Jr. y a tantos que han sido injustamente sentenciados porque cuando la Luz brilla la oscuridad hace todo lo posible por detenerla.

Gracias a este relato, pude hacer la paz con el hecho de que la librería que auspició el lanzamiento de mi primer libro TOCANDO CIELO, a casi un año del evento, no ha pagado aun ni un centavo de mis honorarios. Por meses me sentí morir. Aporté voluntariamente a esta empresa para ayudarles y ayudar a los escritores de auto ayuda del patio y ahora me veía frente a unas personas que lo único que buscaban era robarme mi dinero. No podía manejar tanta maldad; no estoy acostumbrada a estas energías tan oscuras. Por meses me fue imposible presentar el libro nuevamente ya que este golpe me había dejado de bruces en el piso. Y ahí llega Mey, solo para que comprenda, que si alguien trata de detener a TOCANDO CIELO de brillar su luz, es porque hay algo importante en ese libro para la humanidad. Aun cuando la oscuridad se levante ante la Luz, Mey me enseñó que jamás vamos a claudicar ante la batalla.


Salí entonces de mi clóset. Hoy me reconozco, al igual que Mey, vidente y sanadora. Ya en mi libro había hablado de mis visiones y dones, sin embargo, mi sanadora estaba escondida en un clóset donde nadie podía encontrarla porque estaba protegida fuertemente por su gran guardián: mis miedos. Ahora, junto con el equipo de voluntarios de René Mey, me comprometo con ayudar a las personas, tanto con mis dones espirituales como con la terapia de Regeneración Celular y puedo compartirlo públicamente. Gracias a Mey, a Anilú y a Juliette gané una gran batalla. Aprendí infinidad de cosas hermosas de tantas personas amorosas, que salí de la charla de Mey cantando y riendo como hacía meses no lo hacía. Cerré el closet y dejé adentro encerrados mis miedos. Me abrí a recibir en un día de amor espectacular con un tango de Piazzolla. Porque la vida hay que vivirla como se baila un tango: sin miedo y con pasión. ¡Enhorabuena!!!


René Mey en meditación

domingo, 20 de septiembre de 2015

ASI FUE COMO ME ENAMORÉ DE WAYNE Y DE SU MIRADA DE PAZ

Mañana se celebra la Paz a nivel mundial. Algunos dicen que la paz es el arte de mantener nuestro centro aun enfrentando las más terribles situaciones; bueno, podría ser.  Otros dicen que es la manifestación de un completo estado de serenidad y tranquilidad, bueno, también podría ser. Para mí, una de las más grandes experiencias de paz fue mirar directo a los ojos de Wayne Dyer…

Mi recuerdo más lejano de Wayne, y sí, hablo de él como si fuese mi amigo de toda la vida, era un libro que anduvo tirado por mi casa mientras me criaba. El libro se titulaba “Mis zonas erróneas”y pertenecía a mi madre.  Me llamaba mucho la atención el hecho de que sospechaba que era un libro para “portarse mejor” y que de alguna forma, debe haber sido tremenda porquería porque mama se lo leyó y las zonas erróneas seguían al garete.

Ciertamente, todos tenemos zonas de luz y zonas erróneas. Así que en algún momento, cuando me encaminaba a entrar en un crucero donde estaría Dyer y pasaría siete días junto con él, decidí hacer la paz. Lo perdoné por haber escrito un libro que no cambió mucho el carácter irascible de mi madre y me di la oportunidad de acercarme a uno de los escritores más prolíferos del siglo XX en el campo de la auto ayuda.

A veces nosotros nos hacemos unas películas irracionales en nuestra mente y vivimos creyendo que son ciertas. Para mí Wayne Dyer era un fracaso como psicólogo y así, de juicios irracionales e infundados como el mío, es que nacen los conflictos personales que luego se expanden y se transforman en guerras, masacres y matanzas mundiales y nosotros acá, queriendo vivir en la fantasía de que no somos parte de eso. Sin embargo, la verdad es que cada conflicto es una expansión de todo aquello que llevamos por dentro sin resolver o disolver, porque hay veces que es solo cuestión de soltar la idea infundada a la que nos aferramos, porque hubiese sido preferible leer “Tus zonas erróneas” antes de juzgar a Dyer, pero eso era mucho trabajo… Es más fácil juzgar sin saber…

…hasta que me llegó el día de tenerlo de frente. Me abrí a sus enseñanzas. Pensé que un hombre que vende tantos libros debe de estar diciendo algo muy bueno y yo debería leer antes de hablar y/o opinar. Le bajé la intensidad al juicio y compré un libro para llevarlo conmigo en la travesía.  El Universo tiene formas maravillosas de darnos bofetadas sin tocarnos y Wayne Dyer fue el primer conferenciante que escuché hablar en el crucero de la casa publicadora Hay House, Inc.

Se notaba que era un hombre dulce, pausado y honesto. No sentía ninguna necesidad de proyectar ser otra cosa que quien era: un hombre Divino. Habló tanto de su luz como de su reto de salud, porque era un ser espiritual en una experiencia humana. Hablaba de lo que había aprendido y lo que aún le faltaba. Compartía su filosofía sin desear imponer nada, en fin, Wayne era paz. A través de él recibí la validación del tema de mi primer libro sin él ni siquiera conocerme, así que así, sin más, me enamoré de Wayne Dyer.

Días después, pacientemente, hice la larga fila para que me firmara mi libro. Me miró a los ojos, conectó conmigo, le dije que era de Puerto Rico y me dijo: “Ah, sí, en nuestra escala allá voy a hacer una presentación” y me regaló toda la dulzura de su sonrisa junto con su mirada. En febrero de 2011 fue su despedida de Puerto Rico… No se fue sin antes impregnarme de un amor tan celestial y divino que aún lo siento en mi energía. No me he cansado de decir que es lo más cercano a lo que debe sentirse estar cerca de la energía de Jesús el Cristo. Así, sencillo, pacificador, adorable, así, como un soplo de suave brisa que roza tu piel solo para recordarte con sutileza la bendición sagrada de estar vivo… Así , fue, amor a primera vista.

Hace dos domingos, Wayne se elevó al plano superior, donde habitan los maestros de la Luz. No entendí de primera intención la noticia; estaba en negación. Decía su página web que en un mes estaría en Tierra Santa… al parecer adelantó su viaje. En la pared de mi cuarto estaba escrito en letras rojas “Meet Wayne Dyer” porque mis más grandes intenciones se escribían con marcadores en mi pared. Ya no es así. Ahora la pared está en blanco porque cuando recuerdo que no está, por alguna razón se me aprieta el corazón; así que borré todos mis decretos y afirmaciones y los dejé escritos en el campo de la Intención como él me enseñó a hacer.  No debería ser así; no debería sentir tanta tristeza, pero es que cometí un error fatal: no se lo dije. Cuando el Universo me dió dos minutos con Wayne Dyer, no le dije que lo amaba. Dejé que el miedo y la prudencia me limitaran y solo le dije “gracias”. Fui tímida y precavida y ahora, se lo digo, pero el eco de mi voz entrecortada se pierde entre las partículas dispersas de su alma. Me da paz saber que él, en algun espacio cercano, aun me escucha…


¿Cuál es el camino hacia la paz? Primero, buscar una razón para dar gracias. Gracias Wayne por tu sabiduría compartida. Luego, nos atrevemos a amar; nos atrevemos a decirlo, nos atrevemos a levantarnos por encima de los prejuicios y las opiniones del ego y amamos sabiendo que hasta el más cruel asesino viene de la misma Energía que Wayne, que tú y que yo. Nos abrazamos y soltamos el coraje, el miedo, la ira y soltamos a quienes no nos quieren bien, pero sin rencores ni venganzas. Recordamos que esta estadía es muy corta para pasarla peleando, argumentando o tratando de convencer a otros de nuestra verdad como si fuese la única que existe. 

Es tiempo de paz; hoy, mañana y siempre, es tiempo de paz. Gracias Wayne por tus zonas erróneas que son las mías y tu Ser de Luz que también soy yo. Gracias por salir de un libro y darme el privilegio sagrado de tu dulce mirada. Gracias porque te siento, y sobre todo gracias, porque cuando me olvido de que soy paz, y hay días en que eso me pasa, vuelvo a la ternura de tu mirada, y una vez, mas, regreso a casa… y estoy en paz. Wayne, gracias, te amo...


domingo, 30 de agosto de 2015

MIEDO y SEQUIA vs. AMOR y ABUNDANCIA

Bueno, gracias a el paso de los fenómenos Danny y Erika que no lograron nivelar nuestros abastecimientos de agua al máximo de su capacidad, me place reconocer que los estados de escasez y sequia no son cosa del calentamiento Global. Estos estados son la respuesta del Universo a los pensamientos que enviamos diariamente. Durante el curso de una semana, nuestra conciencia colectiva puertorriqueña logró desmantelar un huracán categoría 3 a una mera perturbación tropical y una tormenta tropical que dejó inundaciones en Dominica, apenas nos rozó. Queremos lluvias, pero no las queremos y esta dicotomía mental no permite resultados contundentes que podamos ver.  Si estamos conscientes de que hay una Ley Mental que estipula que todo es Mente y por consiguiente, la Mente Universal responde a las vibraciones de nuestra propia mente, cuando la vibración primordial es el miedo, los resultados que deseamos se llenan de esa vibración y por ende no se manifiestan. ¿Queremos o no queremos abundancia? ¿Podemos manejar los retos de un fuerte “azote” para equilibrar? Bueno, en nuestras vidas individuales lo hemos hecho muchas veces y en tantas otras, lo hemos hecho a nivel colectivo, sin embargo, hemos olvidado esa historia de poder. ¿Cómo podemos mantener nuestro empoderamiento a nivel colectivo continuamente?  

Muchas personas estarán felices porque quienes viven en el miedo prefieren morir de sed a cambiar sus pensamientos para unificarse en poder y bien colectivamente, por lo tanto sabotean inconscientemente los cambios. Prefieren caminar sus respectivos desiertos para encontrar agua y si no hay agua, toman cerveza o lo primero que aparezca y resuelven como puedan. Otros seguirán en el mantra boricua de culpar al gobierno, al calentamiento global, a las nubes, en fin, a lo primero que se les ocurra con tal de no asumir responsabilidad por nada pues esto conllevaría un tipo de empoderamiento que ellos no están dispuestos a aceptar. Por otro lado, existe un grupo poderoso de personas que continúa afirmando que al vernos responsables desde nuestra inmediatez individual y de nuestras circunstancias, podemos hacer cambios colectivos trascendentales desde nuestro poder interior. 

Al comenzar a buscar una razón energética, en vez de lógica, para los estados de escasez que experimenta nuestro país, en cuanto a la sequía, la referencia más cercana que encontré fue el relato del profeta Elías en 1era de Reyes 18 en la Biblia, edición Reina Valera. Resulta que en aquellos tiempos hubo una gran sequía que duró tres años y que conste, nada tenía que ver con el calentamiento Global. El profeta Elías recibe instrucciones de orar por lluvia, no sin antes poner a prueba a los profetas de Baal y sus seguidores, quienes habían decidido dejar a Jehová de un lado por seguir a un dios pagano. En nuestros tiempos también hay “dioses ajenos”, entiéndase, energías externas a las que le hemos puesto toda nuestra fe para que provea nuestras necesidades y la primordial ha sido el dinero.  He aquí la conexión directa entre los retos financieros colectivos que experimentamos y la sequía.

Aclaro antes que todo, que no hay nada malo con el dinero. A mi entender es sustancia Divina y como todo lo que existe en este planeta viene de la misma Fuente de abundante provisión de donde viene la lluvia. El reto llega cuando nos olvidamos de la Fuente y le rendimos “culto” o, en términos energéticos, le ponemos toda nuestra atención al mundo material y descuidamos nuestra conexión al mundo espiritual.  Es como una versión moderna del Jardín del Edén. Nos volvemos contra lo Divino y afirmamos que podemos hacerlo solos. En cuanto a lo financiero, podemos desconectarnos porque, ya sea nuestros empleos o las ayudas externas al país tendrán la capacidad de satisfacer todas nuestras necesidades. Cuando el “dios Baal/dinero” no está, la respuesta es agresiva y de defensa, en la mayoría de los casos, porque nuestra supervivencia está siendo amenzada y ahí es que el miedo hace su agosto.

¿Cómo entonces regresamos, sin importar nuestras creencias religiosas, a la Fuente de abundancia? El camino común que conozco es el Amor y la Gratitud.  Al pensar en estas energías y convertirnos en amor y dar gracias continuas, el miedo va perdiendo fuerza. Confiamos en que el orden que sostiene la Galaxia, también nos sostiene a nosotros y confiamos en el fluir certero y en abundancia. No hay que pedir que las tormentas se vayan o pierdan fuerzas; afincados en nuestro poder interior, volamos sobre ellas mientras se reestablece el balance. El Amor nos permite unificarnos en intención. Cocrear alianzas para que las ideas divinas fluyan y aporten soluciones. En el miedo nos apedreamos, nos atacamos y nos resignamos.  En el amor nos abrazamos, nos ayudamos y entre todos logramos un gran empoderamiento colectivo.


Puerto Rico atraviesa un fuerte proceso en el despertar de nuestra conciencia colectiva, resultado de un proceso mayor a nivel planetario. Muchas personas no entienden esto o escogen no creerlo, sin embargo, la aceptación de los procesos no es tan primordial como nuestra reconexión en el amor. ¿Y por qué el Amor? El Amor es  el camino hacia la abundancia y la prosperidad. El Amor que echa fuera el temor nos recuerda que somos capaces, fuertes, sabios y poderosos.  El Amor genera empatía, solidaridad y compasión con los que aún no logran confiar en ese poder en ellos. El Amor sana relaciones, cuentas bancarias, retos profesionales, en fin, el Amor nos devuelve a la vida feliz que todos anhelamos. La práctica diaria del Amor es un reto. Comienza por nuestro Amor propio, cosa que nunca nos enseñaron en la escuela y que en ocasiones es difícil de descifrar. Algunos pasos son tan simples como alimentación adecuada, tener un “hobbie” o diversión, hacer un poco de ejercicios y alimentar nuestra mente con música, programas televisivos y lecturas sanas. Otro paso importante es encontrar una práctica espiritual que nos haga sentido y provea bienestar. Poco a poco, un día a la vez, el Amor que soy conmigo mismo, el Universo se encarga de expandirlo y regarlo, no solo por el país, sino también por el planeta. La invitación es a regresar a la Fuente y verla como Amor que fluye en nosotros mismos… En la medida que este Amor sobre abunda, entonces se vierte libremente convirtiéndose en la soñada prosperidad. Ámate y verás la lluvia llegar con una suavidad consistente hasta llenar todos los espacios… comenzando por nuestros corazones sedientos de Amor. 





domingo, 26 de julio de 2015

PERDONANDO LA DEUDA IMPAGABLE

Conocí la técnica de Ho’oponopono por el libro Palabras Mágicas que me regaló una amiga. La autora venezolana, Jocelyne Ramniceanu, nos habla de cómo podemos  crear nuestros propios milagros. Como soy fanática del empoderamiento, de todas las clases y colores, me devoré el libro sin sospechar que al final de la jornada, mi vida ya no sería la misma.

La narración comienza con la historia del sanador hawaiino, Dr. Iheleakala Hew Len, quien cerró toda una unidad de enfermos mentales violentos en Hawaii utilizando esta técnica que, a su vez, popularizó Mabel Katz. La técnica de Ho’oponopono tiene su origen entre los  nativos de Hawaii, quienes la utilizaban para sanar las diferencias entre las familias de sus tribus. Dr. Len se enfrentó con el reto de que la unidad a la que fue asignado, tenía un alto número de renuncias del personal debido a la naturaleza violenta de los que allí estaban recluidos. Se dice que Dr. Len nunca vió a sus pacientes en persona.  El simplemente se sentaba en su oficina con el expediente de cada uno, repitiendo las palabras de la técnica desde la más alta empatía y compasión. Al cabo de cuatro años la institución cerró sus puertas. 

TE PERDONO – Para establecer la alianza, el Dr. Len establece un espacio de reconocimiento y compasión entre él y su paciente. No hay juicios, sin importar cuan grave sea la falta.

ME PERDONO – El Dr. Len hace un poderoso reconocimiento de que en él hay una conexión con todo lo que existe afuera. Desde ese reconocimiento, acepta que parte del dolor y la disfuncionalidad de su paciente emerge de su ser. Al hacer este reconocimiento, entonces comienza la sanación en él mismo de eso que está viendo afuera, por efecto de las Leyes de Correspondencia y Causa y Efecto.

LO SIENTO – Algo que hemos hecho o dejado de hacer, como individuos o como colectivo, ha creado nuestra realidad. Esto incluye también el Karma acumulado por nuestras acciones en vidas pasadas y su subsecuente efecto en esta vida. El arrepentimiento sincero logra el reconocimiento de la responsabilidad y la aceptación. Se abre pues, la puerta para el próximo paso: la sanación.

TE AMO –  El Amor es la más alta vibración en todo el Universo. Una vez hay una conexión hecha y un reconocimiento responsable y genuino, el Amor sana cualquier situación que se esté manifestándose en el mundo físico como una disfuncionalidad. Es el llamado a regresar al estado innato de perfección con que fuimos creados desde la más alta integridad, amor y bondad.

GRACIAS – Al agradecer, damos por sentado que la sanación ha ocurrido. Nos reafirmamos en el milagro cada vez que agradecemos.  Celebramos con esta gratitud la manifestación apropiada de lo que ha sido sanado en el tiempo perfecto.

En mi libro TOCANDO CIELO narro mis experiencias con el Ho’oponopono e incluso, lo presento como la herramienta para sanar nuestros sabotajes internos en el camino hacia manifestar nuestra mejor vida. El Ho’oponopono me han enseñado que el genuino perdón es posible. Para alguien como yo, que como muchas otras personas padecía de “conflictofobia”, esta técnica me mostró un nuevo cielo abierto. He podido sanar relaciones importantes para mí con solo repetir estas palabras, sin la necesidad de ningún tipo de confrontación. He sido testigo de cómo, milagrosamente, las personas se reconcilian consigo mismas y/o con otros en una gran celebración de paz y armonía. Mi vida es otra después de que el “perdón milagroso” llegó a mis manos.

En estos momentos nuestro país necesita sanar y perdonar.  Necesitamos sanar el dolor pasado, nuestra historia, nuestras falsas creencias, nuestras finanzas y sobre todo, necesitamos sanar nuestra auto estima colectiva. Nuestra gente necesita entrar en la energía del perdón, alejándose así de las energías de las imposibilidades, los odios, las culpas y los resentimientos. Requerimos de una herramienta común a todas las creencias. El Amor es la energía unificadora del Universo en la que convergen todos los seres: creyentes y no creyentes, políticos y apolíticos, presentes y lejanos, en fin, en el amor convergen todos cuantos han creído en una Fuerza Mayor. La invitación es a conectarnos con nuestro propio corazón, nuestra compasión, nuestro poder interior, nuestra iluminación y que desde ahí, despertar al Puerto Rico dormido en el sueño de la falsa creencia de que nuestra deuda es impagable.

Nuestra abundancia está al otro lado de 
nuestra nueva conciencia de prosperidad.



PUERTO RICO: perdóname- lo siento – te amo – gracias


domingo, 5 de julio de 2015

DE LA OSCURIDAD A LA LUZ


Eran aproximadamente las 9:00 p.m. y el vestíbulo del  hotel en el que trabajaba estaba completamente oscuro y desierto. Me reía por dentro pensando la cantidad de veces que le imploré a la Divinidad que me sacara de aquel lugar antes de que llegara ese día. Hacía escasamente dos meses atrás la gerencia habia anunciado mediante un comunicado de prensa el cierre de la hospedería. Con una hija que mantener prácticamente sola, el anuncio de desempleo venía como un batazo detrás de las rodillas, sin embargo, algo en mí me decía que todos los períodos de oscuridad preceden un momento supremo de iluminación.

Aún cuando ya tenía una posible oportunidad de empleo, la llamada para la contratación no llegaba. Me preguntaba porque se tardaba tanto el asunto y entendí que yo tenía un propósito en aquel lugar. Me dediqué entonces a ayudar a aquellos que se veían aún más desesperanzados que yo. Había compañeros que tenían solo 4to año o un noveno grado de educación  y no sabían cómo preparar un resumé. Les apoyé redactando, escuchando sobre sus talentos para buscarles nuevas oportunidades, practicamos como hacer una entrevista, en fin, estuve dos meses buscándole trabajo a todos. El mío se lo dejé a la Divinidad en sus manos.

Mientras caminaba por el vestíbulo oscuro, la noche del cierre, reflexionaba sobre la ironía. Creo que fui la última empleada en salir, cuando en realidad hubiese querido ser la primera en dejar atrás aquella triste historia. Sin embargo, yo no estaba triste. Salí con un sentimiento de esperanza y orgullo por una gran misión cumplida. Muchos de los colegas, en su gran mayoría, personas humildes dedicadas al servicio y el mantenimiento de las facilidades, habían encontrado nuevas oportunidades.

Luego de la oscuridad, inevitablemente llega la luz. Mi nuevo trabajo se manifestó de inmediato.  El reto está en nuestra capacidad de dar frente a las dificultades, tanto individuales como colectivas, con sabiduría y valentía. Puerto Rico enfrenta un momento de oscuridad. ¿Cuánto durará? Eso dependerá enteramente de nosotros. Si continuamos echando culpas, o esperando un rescate, de quién sea, o mirando lo que no funciona, esa oscuridad se expandirá pues así es como opera el Universo en el que vivimos. Si por otro lado, comenzamos a apoyarnos unos  a otros, a dar gracias por lo que tenemos, a filtrar el enojo y la desesperanza con alternativas constructivas, pues entonces aceleraremos la salida de la oscuridad hacia una nueva Luz.

Esta es mi verdad y la comparto desde el amor y la compasión. Mi padre dice que no vivo con los pies en la Tierra y creo que tiene mucha razón. No vivo ahí y francamente, no me interesa. He aprendido a elevarme… como el Fénix y me ha funcionado muy bien. Al igual que todos los puertorriqueños en este momento, he pasado, y a veces sigo pasando, por grandes retos. Sin embargo, mi enfoque positivo y mi filosofía basada en el Coaching y las Leyes Universales no me permiten quedarme en el fondo. Me levanto y levanto a otros. Soy solidaria con los que sufren y tienen miedo y lo expresan desde el coraje y la ira. Los perdono y me perdono a mí por lo que a estas personas no les he podido dar. Sigo apostándoselo todo a la sabiduría y la fuerza interior que caracteriza a toda la humanidad. Nuestra capacidad de resiliencia es extraordinaria, sin embargo, es fundamental enfocar la mente en lo que queremos ver y no en lo que nos causa dolor e ira.

En mi primera experiencia con el IVA, nuestro nuevo impuesto agrandado, llegue a la tienda y me sonreí con el cajero. Me preguntó cómo estaba y contesté: “Estoy feliz, gracias”. El joven se contagió y me sonrío. Luego de ofrecerme varias buenas ofertas, me regaló un cupón de $10.00 en efectivo. Eso cubrió mi IVA de esa compra y de la próxima. Le dí las gracias y le dije: “Eso del IVA no va conmigo; yo soy una mujer abundante” y continué mi feliz camino. 

Tú estás en total control de tu abundancia o tu escasez. Es fundamental hacer inventario de lo que realmente es necesario. ¿Cuántos carros son necesarios? ¿Cuántos plasmas? ¿Cuántas computadoras?  Si algo hermoso nos ha enseñado esta sequía, es que, efectivamente, hemos sido sobre abundantemente bendecidos y podemos vivir con menos en lo que la lluvia regresa. No han habido enfermedades, ni mayores consecuencias; ha habido una nueva conciencia.


Si cada puertorriqueño decide afirmar su abundancia, colectivamente la veremos manifestada. ¿Dónde estás tú hoy? ¿Escoges la luz o escoges la oscuridad? ¿Tu mente enfoca en escasez o en abundancia? Yo estoy muy clara en cuanto a dónde estoy parada: esto también pasará. Sigo feliz para que lo mejor llegue a mí: es el cumplimiento de la ley. La Ley de Causa y Efecto establece que todo lo que a mí llega tiene origen en algo que he hecho antes. Pues la uso a mi favor causando bienestar y el bien es el efecto que regresa a mi multiplicado. Si te dedicas a causar malestar a otros, tanto con lo que dices como con lo que haces, eso es exactamente lo que recibirás de vuelta. Vive por la ley y recibe tu mayor bien. La luz que queremos ver en nuestras finanzas ya habita en ti… expándela… 


viernes, 22 de mayo de 2015

MIS CONDOLENCIAS AL AMOR INCONDICIONAL

Ayer, finalmente, murió el amor incondicional. Puedo decir sin que me quede mucho por dentro que fue un momento de increíble felicidad.  Fue como si finalmente la gran puerta se hubiese abierto y al otro lado me hubiesen estado esperando para darme una ovación de pie de veinte minutos… ayer al fin nació el verdadero amor…

Interesantemente, hace unos meses se me otorgó el privilegio sagrado de anclar en la Tierra el amor incondicional por medio de una meditación que se originó en Monserrat, España y que concretamos en el Jardín Botánico de Río Piedras. Sin embargo, yo no estaba en ese lugar necesariamente por el amor incondicional. Antes de que se hubiese muerto, ya yo no creía en él. Yo estaba allí activando las almas y las llamas gemelas del planeta. Eso sí es algo por lo que vivo y creo.  Creo fervientemente en estas nuevas energías que despiertan y unifican almas más allá de lo que jamás hemos conocido. La unificación de las almas afines, gemelas y las llamas es mi nueva religión…

…porque religión viene de la palabra ligare, del idioma latín y significa unir. Por ende, “religar” significa reunir.  Mi trabajo en el Jardín Botánico fue activar las energías en mi país que reunirán a las almas con el propósito de que su reunificación, mediante el amor, aporte a la elevación vibracional del planeta. Realmente, ya esto lo había recibido al momento de escribir TOCANDO CIELO, sin embargo, el asunto del “amor incondicional” me seguía fastidiando la existencia.

Causalmente, paseando por el Jardín Botánico el otro día y conversando con un gran amigo, me confesó que quería vivir más en el amor incondicional. De inmediato, sentí como mi plexo solar se encogió como se encoje la cara de alguien que se chupa un limón y desde ahí salí con mi habitual respuesta: “Yo no siembro un árbol de limón, lo cuido, lo abono y lo podo para que en algún momento, quizás, me llegue una guanábana por otro lado. Cuando entro en la relación que sea, doy para recibir.” Y por ahí comenzó a abrirse la puerta… La “incondicionalidad” no es una Ley Universal; la Leyes de Correspondencia y Causa y Efecto  si lo son. Uno ama para ser correspondido. Amamos para recibir amor de vuelta de la persona a la que se está amando. A veces no es posible amar y que nos amen como nosotros quisiéramos, pero si alguien que amas, de manera alguna te maltrata, no es necesario amar “incondicionalmente”.  Es más bien hora de darse cuenta de que no has recibido el verdadero amor porque aún hay algo que falta…

Por lo regular lo que falta es amor propio. Ese que cuida de su ser, se cultiva y que sabe muy bien mandar bien lejos a quien no sabe valorarnos y respetarnos y más importante aún, nos falta entender cual realmente es el amor que buscamos… ¿Cuál es nuestra definición del amor? Porque eso que hayas definido en tu sistema, es exactamente lo que atraerás por Ley de Atracción.

Ayer le comentaba a otra amiga como el asunto de lo “incondicional” no me funcionaba para nada y que más bien, prefiero el amor “perfecto”. “Francamente, no conozco la mecánica de este amor a la “perfección”, le dije, “sin embargo, sé que no me toca a mí definirlo.”  Solo soy responsable de crearlo, activarlo, llamarlo y observar. Luego, ¡a recibir se ha dicho! Esta mañana fue el sepelio oficial del “amor incondicional” cuando leí la reflexión que mi amada Marilyn comparte generosa y diariamente. Lo que faltaba por abrirse de la puerta se explayó.

Era un mensaje de Rick Warren basado en 1 de Juan 4:18: “En el amor no hay temor, sino que el PERFECTO AMOR hecha fuera el temor…el que teme, no ha sido perfeccionado en el AMOR.” No me conformé con esto, aunque el grito de “¡eureka!”  se escuchó hasta en la caseta del guardia del condominio.  Realmente la cosa con la “incondicionalidad” es como lo que me ocurre con la “no violencia”. La palabra “no”, no cancela la vibración del significado de la palabra “violencia”. Igualmente, el prefijo “in”, no cancela la vibración de la palabra “condición” y cuando condicionamos, es porque estamos en los controles, en el temor, no en el amor. Ejemplo clásico de parejas: “necesito saber a cada minuto dónde estás”.

Busqué en la concordancia de mi Biblia versión Reina-Valera, las palabras AMAR Y PERFECCION. La palabra AMAR aparece (contado por esta servidora) en unas ciento veinticinco ocasiones a través de todo el texto. La palabra PERFECTO, que se une a los sinónimos completo y recto, se menciona aproximadamente cuarenta y seis veces. La palabra “incondicional” no aparece; entiéndase, no se menciona en la Biblia.

Finalmente, la palabra “incondicionalidad” no define a la Divinidad; a la Divinidad la define la palabra AMOR y eso me parece PERFECTO. Ayer murió el “amor incondicional” y hoy nació en mí el AMOR PERFECTO… Hoy nací de nuevo...