viernes, 11 de julio de 2014

MIRÁNDONOS POR DENTRO

Por fuera nos miramos casi a diario. Nos aseguramos de que la ropa esté bien puesta y nos luzca. Tratamos de que el pelo esté impecable, en caso de calva, debe estar lustrosa. Los dientes refulgentes y el maquillaje exacto. Miramos que las prendas combinen adecuadamente y por lo regular, nunca salimos sin antes echar un vistazo para verificar que no haya una mancha o un roto por algún lado de la ropa que nos pueda arruinar el día. Esta es la rutina, cada vez que vamos a salir, todos los días. ¿Y cuántas veces nos miramos por dentro?

Mirarnos por dentro es un ejercicio que no se acostumbra porque de alguna manera nos han adoctrinado de tal forma que pensamos que lo que vamos a ver no nos va a gustar. Si esta aseveración fuese falsa, entonces estaríamos mirándonos todo el tiempo. Frases como esta serían la regla y no la excepción. Quizás en vez de decir: “qué lindo tengo hoy el pelo”, diríamos, “que lindo y feliz está mi corazón.” Sería común escuchar: “hoy estoy brillando como un sol”. O tal vez, “Estoy en baja, creo que mi cuerpo necesita una pausa”. Cuando lo ponemos de esta forma, podemos decir que sí, en ocasiones nos miramos, pero no siempre decodificamos esas señales de nuestro interior y mucho menos las expresamos. Aprender cómo funciona nuestro interior mediante el estudio de los Chakras o vórtices de energía, puede ayudarnos a entender nuestra belleza y a fortalecer nuestro ser si descubrimos alguna deficiencia.

Por otro lado, la escritura es una excelente radiografía de nuestras emociones.  Al anotar en un diario, escribir poesía o simplemente pausar para identificar cómo nos sentimos, es de gran ayuda para mantener nuestro bienestar. Observarnos y hacer una nota en nuestra agenda, nos permite identificar patrones, y esa información es valiosa ya que nos alerta hacia nuestro estado anímico y nos permite hacer ajustes. Reconocer cuando algo nos está molestando consistentemente permite que lo podamos resolver. Recibir el mensaje de un dolor corporal y analizar su procedencia energética antes de adormecerlo con analgésicos es una buena práctica de poder. 

La invitación es a sacar tiempo para observar nuestro cuerpo y más importante aún, nuestros pensamientos.  El sabotaje más fuerte que nos impide la cocreación de una vida feliz, por lo regular, no viene de nuestro entorno.   El peor sabotaje viene de nuestra mente y del diálogo con un cuerpo, tanto físico como anímico, con baja auto-estima.   ¡Mírate por dentro!  ¡Mira qué lindo o linda eres!! ¡Observa la extraordinaria criatura que eres y las maravillas que puedes hacer y comparte tu belleza y logros con otros!  En momentos de retos, mirar el bien y celebrarlo, es el camino hacia un nuevo amanecer de luz y felicidad, sin mencionar que la buena vibra alargará por mucho tus días.   




miércoles, 25 de junio de 2014

EL PODER EN TU CAFE


Mientras me preparaba para llegar a Beta Bookcafé para la inauguración de mi nueva sección de empoderamiento, me miraba por dentro. Estaba tranquila, confiada. Hice unas notas para honrar el tiempo de todos, total, sabía que pasaría lo de siempre: el corazón toma el micrófono y mi poder habla por si solo. Todo había fluido como fluyen las cosas de la Gracia. El encuentro sincronizado con el gerente, su disposición y apoyo incondicional, siempre con un ¡SI! a flor de labios, un auspiciador generoso y el espacio idóneo para comenzar un oasis para celebrar la vida y aliviar el dolor que he estado observando en mi pueblo...   

Mientras me vestía, me preguntaba por qué me habían llevado a una librería y no a otro lugar, como por ejemplo, una iglesia, a hacer este trabajo. Al mirar atrás en el tiempo recordé que mis momentos más poderosos de iluminación no tuvieron que ver con llamamientos, o cánticos o reuniones con otros: mi despertar lo provocaron los libros. En tres ocasiones diferentes, mis encuentros directos con lo Divino fueron a través de la búsqueda en un libro. Primero la Biblia a los ocho años, luego un libro de los ángeles que me dio mama y finalmente, la Anatomía del Espíritu de Caroline Myss. A eso le sumo Los Cuatro Acuerdos de Miguel Ruiz y, prácticamente, mi filosofía espiritual está completa. A la aplicación y práctica de estos conocimientos, junto con mis herramientas de Coaching es lo que llamo “Dianismo” o la creación de mi propia filosofía espiritual en co-creación con lo Divino. Pura manifestación de libertad…

Al encuentro venía un equipo de profesionales de poder fuera de liga, los cuales serán los participantes semanales en CAFÉ CON PODER Y ESPIRITUALIDAD.  La mayoría no se conocía entre ellos, sin embrago, sabía que serían algo así como los “súper héroes” que vemos en la televisión y que en cierta forma, eso es lo que estamos haciendo, identificando a nuestros nuevos héroes y heroínas. Queremos oír las historias de los triunfadores. Los que han controlado sus emociones y alcanzado la paz, los que han renunciado para crear nuevos empleos que les hacen felices, los que han superado divorcios y racismo, en fin, en la mesa estarían sentados nuestros nuevos héroes y heroínas.

Luego del conversatorio, vino el ritual de Común Unión. Comenzó con el Retoño Exquisito guiado magistralmente por Antonio González-Walker. Aquí todos conectamos con una palabra clave que estaba codificada en algún libro para ti. Mi palabra fue UNCIÓN… la recibí y acepté con profunda gratitud. Luego todos tomamos un Poder, sacado del libro de Los doce poderes del hombre de Charles Filmore y, finalmente, Shanti Ragyi nos invitó a activar cada uno de esos poderes en nosotros. Cerramos con abrazos, sonrisas y hasta lágrimas. Los empleados de la librería nos miraban con muchos deseos de dejar lo que hacían y unirse a nosotros… Había paz, aceptación, vida, alegría, en fin, los héroes y heroínas lo logramos: co creamos un mundo mejor, es más, me atrevo a usar la palabra PERFECTO en un espacio poco común desde el cual continuaremos expandiendo amor y bien para todos. 


CAFÉ CON PODER Y ESPIRITUALIDAD es un espacio de Común Unión.  Conectando lo mejor de todas las prácticas y filosofías, creamos un espacio para reconocer nuestra grandeza en medio de esta gran tribulación que nos ha tocado vivir. Si te sientes o te has sentido vencido/a, atrapado/a, agobiado/a, la invitación es a que vengas a escuchar alternativas de vida y bienestar que te recordarán que eres un ser de poder, con un espíritu hermoso y libre y cuyas posibilidades infinitas aún no has comenzado a descubrir. Si por el contrario, ya has descubierto el camino a la vida de las posibilidades infinitas, ven y comparte con otros la historia de cómo lo hiciste. Somos UNO y con la fuerza del UNO co-crearemos un nuevo y mejor mundo. Te espero los sábados alternos comenzando el 14 de junio de 2014, en Beta Bookcafé, en Plaza Carolina.  Próxima co-creación: Mandalas con Shati Ragyi el sábado 28 de junio a las 10:30 am.  ¡Unete! Crea la vida que sueñas.


lunes, 9 de junio de 2014

SAMADHI EN EL VORTEX

            La palabra SAMADHI alude a un estado meditativo mediante el cual el practicante alcanza la unidad con lo Divino. En mi diccionario la palabra lleva apellido: Samadhi Yaisha. Unida a lo divino por medio de una devoción extraordinaria, esta escritora puertorriqueña, autora de la columna 90 dias : Una jornada para sanar que publica el Nuevo Dia,  fue determinante a la hora de tomar la decisión de cambiar radicalmente mi vida.  
            Nos conocimos vía Internet y habíamos intercambiado impresiones una que otra vez, hasta hace unas semanas cuando se comunicó para informarme que me tenía un regalo, lo que me hizo sentir increíblemente honrada. Quedamos en encontrarnos en el aeropuerto, previo a su partida de regreso a casa. Ni me atrevía a preguntar qué era, pero por supuesto, había que conseguir algo para ella. Cuando llegué a la tienda de ángeles donde quería conseguir su regalo, estaba cerrada y ordené categóricamente que me llevaran al lugar donde estaba su regalo. Me dirigí a la tienda indicada por mis guías y, allí, esperándonos, estaba el más increíble vórtice de cristal. ¡PERFECTO!
            De camino a nuestro encuentro, sentía la misma emoción que cuando me dirigí a conocer a la gran maestra de la medicina energética, Caroline Myss en el año 2003. Con mi figura de un ángel en mano, viajé a Orlando para tomar un taller de tres días, que cambiaría mi vida, con la mujer que formalmente me inició en el camino espiritual con su libro Anatomía del Espíritu en el  año 1998. Hoy iba al aeropuerto a agradecer a la mujer que me inspiró mi cambio de profesión y me recordó que los grandes actos de transformación requieren grandes riesgos…
            En enero de 2011, tomando un taller de escritores a bordo del crucero de Hay House, Inc. I Can Do It! (¡Puedo hacerlo!)  conocí escritores de autoayuda de la talla del Dr. Wayne Dyer y a mi maestra mentora coach Cheryl Richardson; mi ser se transformó. Fue allí cuando tomé la decisión de terminar con una vida de trabajar para otros, en muchos casos, para hacerles brillar y que ni tan siquiera por cortesía expresaran gratitud por tu esfuerzo. Decidí terminar con las rutinas, la creatividad sujeta a la aprobación de otros, las estructuras burocráticas y, sobre todo, acabar con la necesidad de probarle a otros quién soy. El último mensaje antes de bajarme del barco leía: “I now create my wonderful new job.” 
            Decidida a crear mi maravilloso nuevo empleo, comencé la conexión interior que sería necesaria para el éxito en la encomienda. Sin embargo, había que ponerle fecha a la renuncia y fue Samadhi Yaisha con su artículo quien abrió la puerta. Tres años más tarde siento gran orgullo de mí misma. Pasé por el valle de las sombras y jamás claudiqué. Atraje a mí grandes seres y supe quiénes eran mis verdaderos amigos, más, lo más importante fue saber que el poder que vibra en mí es más grande que cualquier crisis, dificultad, aparente escasez o enfermedad. Aprendí a confiar y a sentirme cómoda sabiendo que he recibido el poder que crea mundos, precisamente para que me ponga a trabajar.
            El artículo SALTO de FE relataba la historia de una abogada de Harvard que deja su carrera para dedicarse a su sueño de ser escritora. Mi madre me llamó con carácter de urgencia para decirme que debía leer el artículo y al instante entendí que esta era la señal. Coloqué mi renuncia efectiva dos meses después. Samadhi Yaisha llegó a nuestra cita con el libro This Time I Dance!, de la autora Tama J. Kieves, dedicado a mí. ¡La ex abogada y hoy escritora publicada me da ahora la señal para poner mi primer libro en marcha! Un lazo de complicidad se creó al momento entre las almas y entre abrazos, lágrimas y gratitud, intuimos que esta relación “nueva” era a su vez, muy, muy vieja. 
            Nuestros caminos están claramente definidos, sin embargo, es necesario activar el valor de la valentía para lograr la vida de nuestros sueños y confiar, como me ha demostrado la experiencia y como bien enseñó Paulo Coelho: cuando vas en busca de tu Leyenda Personal, todo el Universo conspirará a tu favor. Solo hay que estar muy pendiente de las señales del camino y te aseguro, que en todo momento, tu guía llegará clara y divinamente. ¡¡Lánzate a la creación de la vida que sueñas!! ¡¿Qué esperas?!




domingo, 20 de abril de 2014

UN CLAVO EN EL CORAZÓN


 Desde hace varios años practico la Cuaresma.  Y te preguntaras: ¿Cómo se practica eso?  En la co creación de una espiritualidad funcional para mí, basada en mi formación cristiana, valores y conciencia de amor universal, decidí llevar a cabo una peregrinación simbólica por el desierto de mi vida.  Lo que esto significa es que utilizo la experiencia del maestro Jesús y la aplico de forma simbólica.  Primeramente, identifico un área de mi vida espiritual que deseo mejorar o interpreto algo de la vida del Maestro que deseo entender en mi propia experiencia.  Luego observo detenidamente por cuarenta días las cosas que llegan a mi experiencia en forma de lección. 

En esta ocasión, al comenzar mi “Cuaresma Regenarativa” enfoqué en mi sanación personal dejando espacio para que el Universo revelara aquello que debía de sanar.  Como abrazo todas las doctrinas que me alimentan el alma, mi Cuaresma comienza con la misa de la iglesia Católica, aún cuando nunca he practicado el Catolicismo.  Sin embargo, escuchar a Padre Efraín es una suprema experiencia religiosa.  En esta ocasión me recibió con un gran abrazo y un clavo con una cinta violeta.  No creo en el pecado como algo que describa quién soy, así que felizmente lo miré y con la franqueza que me caracteriza pregunté: “¿Y esto, para qué es?”  Padre Efraín, con su acostumbrada sabiduría ancestral me miró de medio lado y dijo: “Ya verás”.   Mientras miraba mi clavo con cara de “yo nunca he clavado a nadie”, Padre Efraín comenzó la misa y sentenció:  “Ese clavo que tienen en sus manos es una invitación para que durante los próximos cuarenta días piensen a quién le han clavado un clavo en el corazón.”

Confieso que se me fue el aire y rápidamente comencé a pasar lista.  Sólo pude pensar en una persona, sin embargo, la memoria del clavo me acompañó por mi simbólico desierto.   Durante esta Cuaresma observé con cautela todas las experiencias que estaba generando afuera, pero más aún, me observaba por dentro.  Cada día veía mensajes poderosos y a veces contradictorios.  Al meditar, pensaba en el clavo y lo que provoca un clavo en el corazón.  No me quedó otra que mirar mi dolor; un clavo en el corazón produce mucho dolor.  Como apoderadora, parte de mi filosofía es practicar la felicidad.  Me sentí muy complacida cuando, durante ese período, Lily García me mostró su reflexión sobre herramientas de las personas felices y mi nombre estaba en él.  Buena, muy buena señal.  Sin embargo, el clavo seguía ahí y es inevitable reconocer que en mí había mucho dolor que no se había sanado, llorado o aceptado.   La sanación entonces tomó un profundo giro cuando entendí que hay mucho dolor enterrado que debe ser amado para convertirse en la más diáfana luz…

En este proceso de valor, debo reconocer que uno de mis más grandes maestros de la valentía y la sanación es mi amigo y gurú, Benito Massó Jr.  En su primer libro auto biográfico NEGRO: Este color que me queda bonito, Benny abre su corazón para mostrarnos el dolor del racismo sufrido en su vida y  su magno proceso de sanación.  Un maestro es aquel que no teme mostrar su fragilidad para luego compartir su camino de poder hacia la libertad, hacia su resurrección.  Benny sufrió mucho y logró convertir su experiencia en una vida de abundante alegría que comparte con su familia, amigos y ahora, en su nuevo libro, con el mundo.  En el desierto de nuestra vida, al reconocer nuestros demonios, podemos identificar nuestro ego, nuestros miedos, las falsas creencias o nuestra necesidad continua de hacer responsables a otros de la vida que creamos desde nuestro poder mental, entre otros.   Lo hermoso es entender que esos “demonios” son los regalos que al mirarlos y vencerlos nos llevan a una crucifixión simbólica de lo que no funciona en nuestras vidas para emerger a una magna resurrección de poder con una vida plenamente iluminada.

Hoy no miro los clavos que he puesto en el corazón de otros; miro a quienes pusieron un clavo en el mío.  Los miro con gratitud, compasión, perdón y con un deseo tan y tan profundo de abrazarlos que es una total transfiguración, como la de Jesús, a un espacio en el que todos somos Luz.  Al finalizar mi oración, ayuno y silencio en Viernes Santo, tiré el clavo al río y me sentí feliz.  Ya el sábado de Gloria estaba disfrutando esta sanación y celebrando con una satisfacción difícil de describir.  Hoy resucito a una vida libre de dolor.  El proceso continúa, no termina hoy.  Sin embargo, mi corazón está encaminado a una felicidad total, donde el dolor, se queda, con los demonios, en el desierto.  Gracias Efraín, gracias, Benny, gracias Maestro Jesús, gracias, gracias DIOS.  ¡Feliz Día de Resurrección y Eterna Luz!

 

 

domingo, 6 de abril de 2014

SURFEANDO LOS MIEDOS


Desde pequeña me ha fascinado el mar.  Solía sentarme, de niña, en el puente del Caribe Hilton a hablar con el mar.  Es como si Dios y yo nos habláramos en las olas, porque literalmente, he tenido conversaciones interminables con el agua.   De joven esa pasión evolucionó al descubrir la diversión del “body surfing”.  Me encantaba ir a restregarme entre las olas en la playa que está en el Condado detrás del hotel La Concha.  La fiebre terminó un día que cogí mal una ola y literalmente me sentí como si me hubiesen tirado contra el piso.  No podía respirar porque la fuerza de la ola no me dejaba subir y me seguía revolcando sobre la arena.  Por primera vez comencé a respetar el agua.  Vi que la posibilidad de que se te rompiera el cuello como una galleta era muy real y que había que tener mucho cuidado a la hora de desafiar esa fuerza.  Técnicamente me retiré de mi vida de “surferita” hasta que llegué a un paraíso llamado Rincón. 

Ver a los surfistas profesionales es algo impresionante.  Es como estar observando un ballet acuático.  Los que practican “body surfing” son como malabaristas de circo.  Nunca había visto a alguien hacer un giro de 360 grados en el agua hasta que llegué a Rincón, y me deshacía en la orilla queriendo poder hacer lo que aquellos profesionales hacían.  Un día, al fin me armé de valor y le dije a mi mejor amigo de Rincón que estaba lista para irme al agua.  Surfista profesional, con poca o nada de paciencia para chicas principiantes, me miró con cara de “esta va a tragar agua en la orilla”.   Aún así me equipó con chapaletas, tabla profesional y me dio instrucciones básicas de supervivencia en el agua.  Llegamos a la playa y nos lanzamos.  Mi amigo estaba impresionado con mis braceadas y con el hecho de que había llegado a mar adentro, lugar donde surfean los profesionales, sin quejarme o poner cara de susto.  Me felicitó, me dejó allí para que comenzara a hacer lo mío, y ahí empezó lo bueno. 

Diferente a las tablas en las cuales la gente se sienta o en las bicicletas cuando la gente se para, no tenía ni idea de cómo parar a respirar y descansar.  Las olas me tiraban de un lado a otro y el esfuerzo de mantenerme a flote era más de lo que yo pensaba.  Comencé a sentir taquicardia y la respiración estaba comenzando a acortarse.  No quería interrumpir el disfrute de mi amigo, así que con el mismo “guille” con que entré al agua tuve que salir, y entender que hay que empezar poco a poco. 

Hoy leyendo el nuevo libro  de mi amiga Coach Lily García, al fin hice “click”.   El dolor de oído que he estado padeciendo tiene mucho que ver con la experiencia del susto de Rincón y también con la simbología en mi vida de que el mar representa mis miedos.  Por mucho tiempo soñaba con tsunamis y con mi proceso de correr aterrada hasta el momento en que, superados mis miedos a nivel consciente, me lanzaba al mar a ayudar a otros.  Lanzarme al mar es un símbolo de mi decisión de lanzarme a ser Coach y de atreverme a lanzarme como poeta.  Mi cambio de vida para dedicarme al apoderamiento  y trabajar por mi cuenta ha sido como lanzarme al mar embravecido con una tablita debajo del brazo.  Exponer mis mas íntimas emociones a través de la poesía requiere aún más valentía.   Por supuesto que habrá resistencia y por supuesto que va a explotar por algún lado de mi cuerpo.  Ahora sí puedo sanar.  Cada proceso estará acompañado de un trabajo interno profundo para enfrentar mis miedos y manejar mi nueva encomienda con la certeza y seguridad de un surfista profesional.

En conclusión;  todo lo que pueda estar ocurriendo a nivel físico en tu cuerpo tiene una correspondencia exacta con algún proceso de tu vida.  En la medida que sanas la experiencia, la alerta o disfunción física desaparece.   Conocer nuestra energía y nuestros procesos de vida son el camino a la sanación.   Aprendamos a entender el lenguaje silencioso de nuestros cuerpos y vivamos plenamente y en salud total aprendiendo a cómo sanarnos nosotros mismos como lo hacía el gran Maestro, sanador de sanadores, Jesús el Cristo.  Aún queda algo de la Cuaresma Regenerativa; seguiremos caminando en el desierto simbólico de nuestra vida, descubriéndonos, liberándonos… y de vez en cuando, conversaremos un ratito con el mar…

miércoles, 5 de marzo de 2014

40 DIAS DE PODER


El número cuarenta (40) marca el final de un proceso de viaje, de una transformación.  Los Israelitas caminaron cuarenta años por el desierto antes de llegar a la Tierra Prometida y comenzar una nueva vida.  Jesús caminó solo cuarenta días por el desierto en preparación a la transformación que le llevó a su misión de vida.  Cada año, la Cuaresma nos ofrece una oportunidad de transformación espiritual, mental y personal. 

Tradicionalmente, la Iglesia Católica celebra el comienzo de la Cuaresma con el ritual de las Cenizas, en preparación para la Semana Mayor.  Se invita a las personas a hacer un “sacrificio” para honrar el proceso de preparación.  Algunas personas escogen no beber alcohol, no fumar, no comer carne, chocolates o su comida favorita, no usar palabras “obscenas”.  En fin, las personas a través del tiempo han visto la Cuaresma como un espacio de abstinencia y/o penitencia.  Las cenizas representan el pecado del que serán redimidos luego de la Resurrección.  Mi propuesta es ver las cenizas como el residuo de lo que ya terminó, en preparación hacia comenzar lo nuevo.

En cierto momento de mi camino espiritual, escogí hacer de la Cuaresma una oportunidad de apoderamiento y profunda transformación.  El primer paso siempre ha sido escuchar.  La misa es un lugar maravilloso para escuchar hacia dónde debo dirigir mi intención espiritual, sin embargo, nada como mi corazón, hablando a través de mi intuición para entender la guía y ver claro el camino hacia la liberación. Al fin y al cabo, es de lo que se trata todo el proceso; lograr el apoderamiento sobre algún aspecto de nuestra vida con el cual no sentimos satisfacción.

Durante el año 2012, mi proceso de Cuaresma fue dedicado a la intención de manifestar el peso ideal para mi cuerpo.  Durante cuarenta días, mi enfoque principal fue a mi salud física.  Luego de activar el poder de la voluntad para lograr mantenerme constante en mis ejercicios, cree una estrategia y la puse en un lugar donde pudiese verla junto con la afirmación de poder y la meta.  Hoy, quince libras más tarde y en mi peso perfecto para mi edad y estatura, puedo dar testimonio de la fuerza que emerge cuando combinamos los procesos naturales de transformación de las tradiciones que conocemos con nuestro poder interior.  Más allá de haber alcanzado la meta, el gran logro ha sido mantenerme sin tener que hacer mayor esfuerzo.  Mi cuerpo entendió lo que habíamos creado: el peso perfecto.  Todo ha conspirado para mantenerlo, aun cuando hace un año no hago ejercicios como los hacía al principio.  Esto es genuina transformación y poder.

Conclusión: Crea tu vida.  Crea tu Cuaresma.  Crea tu propia religión.  La “religión” es el término que se usa para recordarnos que venimos a la experiencia humana, buscando continuamente re-ligarnos a lo Divino.  Desde ese lugar de poder, todo es posible.  La invitación es a que crees tus propios rituales basados en las creencias y prácticas que te funcionan a tí.  No hay que pedir permiso; no hay que pedir perdón.  Para resucitar a una nueva vida, solo hay que tomar acción. 

domingo, 16 de febrero de 2014

JULIA DE BURGOS Y LA VIDA

                    ¡Vámonos con la vida sobre la claridad!
                ¡Por aquel agujero va la muerte!                                                          
                JULIA DE BURGOS

El 17 de febrero de 1914 nace Julia Constancia Burgos García.  El barrio Santa Cruz de Carolina se convierte en el Belén en el cual la poeta comienza su aventura llamada “vida”.  Una muy corta, pero prolífera aventura.   Fueron los campos de la Carolina y las riberas del Río Grande de Loíza los testigos del capullo poético que más tarde se convertiría en nuestra más extraordinaria flor.  La sencillez de la vida Carolinense, la ternura de la campiña Puertorriqueña y la conciencia de patria, fueron calando profundamente en el alma de nuestra amada poeta. 

Su compromiso de vida se encauzó a través de su entrega al magisterio.  Su compromiso de espíritu se encauzó a través de su entrega al verso.  Cada poema de Julia de Burgos es una ventana abierta al sentimiento puro de una mujer apasionada, sensible, femenina, revolucionaria y muy adelantada a su época.  Entregó su corazón a su arte con el desprendimiento total con que se entregó a sus amores, incluyendo su río. 

La vida de Julia de Burgos se desenvuelve como un pergamino de belleza que, aún al momento de su muerte en la ciudad de Nueva York en el 1953, le da sentido a la existencia.  Julia nos sirve de espejo.  Nos miramos en su ejemplo y desde el escondrijo de donde observamos su grandeza, nos miramos a nosotros mismos.  Observamos nuestro arrojo, nuestros temores, nuestras grandes pasiones, en fin, nos miramos con curiosidad sublime, quizás preguntándonos: ¿Cómo vive Julia de Burgos en mí? ¿Cuál será mi legado?

Julia vive en mí cuando la vida me sonríe y cada milagro lo plasmo en un poema.  Julia vive en mí cuando el corazón herido me grita en agonía y los versos sanan con cataplasma de esperanza una nueva oportunidad que me canta al oído eternidad.  Julia vive en mí cuando saboreo cada onda suave que se nace en su río.  La suavidad del agua me invita a la huida; fluyendo, moviéndome, sintiéndome vida en los labios de la ribera que encauza los caminos.  El mío y el de todo aquél que se mira en el espejo azul que refleja el alma buena y pura de todos los Puertorriqueños. 

Julia vive en mí al celebrar, cien años después, el extraordinario legado de su vida poética.  La gratitud se desborda en cada momento, cada palabra, cada sonrisa y cada lágrima que he compartido en catorce años de vivir frente a su río.  Julia de Burgos es vida eterna.  Que sea la eternidad de Julia la luz que nos guíe a nuestra más sublime grandeza como pueblo.  Regalémosle este póstumo homenaje a nuestra gran poeta: regalémosle un nuevo país de pura luz….